MALDITA ARTISTA!

El silencio será como la tierra cubriendo nuestros huesos

jueves, 19 de mayo de 2011

Sofocar.

"Acariciarte,
sofocarte
hasta que el aire ya no alcance.
Besarte,
devorarte
y no dejar rastros de vos.
Mi cuerpo se hace enorme sobre el tuyo,
siempre pidiendo mas,
pidiendo mas
hasta que ya no queda nada."

Ludmila Espindola

Tempestades.

"La cabeza toda desparramada
en los delgados dedos verdes,
levito como gotitas de mar
suspendidas en las horas eternas.
Eterea, efímera para tus ojos
tan abiertos.
Tan cerrados que no perciben
que muto infinitamente
y nunca voy a ser
lo que vos crees que viene."

Ludmila Espindola


martes, 17 de mayo de 2011

Incisión

"Perderme por última vez en tus poros
hasta desvanecer,
hasta olvidar que agonizamos.
Sumergirme en el aroma de tus labios,
dejando a cada paso un fragmento
de lo que ya no soy.
Una transformación tras otra,
una tormenta inminente.
Dejo en tu cama todas las pieles del dolor,
y me descubro al fin, libre."
Ludmila Espindola


sábado, 7 de mayo de 2011

Infinito.

"La Vida y la Muerte, fundidas en un abrazo infinito. ¡Qué seria de una sin la otra!"

viernes, 6 de mayo de 2011

Simplicidad.

"Queria abarcarlo todo, cubrirlo todo. Como una enredadera. Queria abrazar a las demás plantas para cubrirlas del viento. Queria cubrir las paredes para hacerlas mas bellas. Florecer para perfumar las veredas. Se extendió todo lo que pudo. Se extendió tanto que ya no pudo ver sus manos, ni sus pies. Floreció tanto que su perfume le resultó agrio. Estaba tan lejos, que ya no sabia quien era."

Ludmila Espindola



jueves, 28 de abril de 2011

Distancias

"Liberame de esta prisión
de huesos y pieles,
de mi paranoia agobiante.
Desatame de estos nudos en la garganta
cada vez que te veo respirar.
Quiero extender mis brazos muertos
pero sin ansias de sofocarte,
solo extenderlos,
para confirmar que estas lejos
y aún así, estás."
Ludmila Espindola


sábado, 9 de abril de 2011

Arder.

"Gotitas de marfil
rasgan mi piel,
no más que tus ojos huecos.
Tierra húmeda en mis manos,
la voz acribillada
muriendo a cada instante
como lágrimas de fuego".
Ludmila Espindola